Elitagro se enfrentaba al reto de internacionalizar su actividad sin renunciar a su arraigo y su carácter. La nueva estrategia de marca redefine su posicionamiento, transformando la percepción de una empresa productora tradicional en un operador logístico de calidad premium y alcance global.
La identidad visual fusiona la solidez corporativa con la esencia del producto natural.
Este ecosistema digital y gráfico culmina en una nueva web corporativa, diseñada no solo como escaparate, sino como herramienta de negociación internacional. El resultado es una marca que proyecta liderazgo y solvencia, conectando la riqueza de la tierra con las exigencias del mercado exterior.