Para la Cooperativa Nuestra Señora del Rosario, el aceite es mucho más que un producto; es el fruto del trabajo de sus socios y la identidad de un pueblo. Nuestra misión en este proyecto era crear un packaging que no solo vistiera la botella, sino que contara la historia de Nueva Carteya y de quienes trabajan su tierra.
La solución gráfica convierte la botella en un lienzo panorámico de 360 grados. A través de una meticulosa ilustración dibujada a mano, recreamos la vida en la campiña cordobesa: desde los aceituneros vareando los olivos hasta los monumentos y edificios emblemáticos de la localidad.
Aplicada mediante serigrafía directa, esta narrativa visual se funde con el vidrio, elevando la percepción del producto. El resultado es un envase con alma que conecta emocionalmente con el consumidor, rindiendo un tributo tangible a la tradición, al paisaje y al corazón de sus 58 agricultores.