La identidad de El Colmado de la Sultana fusiona la nostalgia del comercio de ultramarinos con la elegancia histórica de Córdoba. A través de una tipografía clásica y una paleta de tonos neutros y especiados, la marca evoca aromas, origen y cercanía. El resultado es una imagen sensorial y atemporal, que eleva el producto local a una experiencia gourmet contemporánea.